fbpx
Saltear al contenido principal

¿Qué es y a qué se debe?

El desgarro muscular es uno de los problemas más recurrentes en el cuerpo humano. Es la rotura o distensión de un músculo o tendón, que se produce como resultado de algún estiramiento o contracción demasiado exigente en el tejido muscular.
Es muy común en aquellas personas que practican algún tipo de actividad física de forma recurrente, aunque por supuesto, es una dolencia que también se puede presentar en personas que no realicen actividades de forma periódica.

Zonas más comunes de desgarros musculares

Las zonas del cuerpo en que se concentran estas  lesiones son aquellas que suelen tener más actividad o que se encuentran más expuestas a malos movimientos. Las pantorrillas por ejemplo sostienen una gran cantidad de peso y son utilizadas en la mayor parte de nuestras actividades.

Por supuesto, también existen otras áreas en las que también es común sentir la incomodidad de un desgarro. La zona de los muslos también es propensa al desgarro muscular, así como en los lugares que rodean la rodilla, la espalda y los músculos lumbares en general.

Síntomas de desgarro muscular

Si usted ha sufrido un desgarro muscular leve (de primer grado), puede tener la zona sensible y el músculo tenso. Con un desgarro leve, quizás pueda continuar con sus actividades.Los desgarros musculares más graves (de segundo y tercer grado) causan un dolor considerable. El músculo se siente rígido y se inflama la zona que rodea la lesión. El dolor empeora con el movimiento, por lo que le impedirá continuar con sus actividades. Incluso puede tener algunos moretones alrededor de la zona lesionada.Si usted ha sufrido un desgarro muscular de tercer grado, el dolor será agudo, tendrá mucha inflamación y perderá la funcionalidad muscular. Si el desgarro muscular es considerable, pudiera haber una protuberancia o una desigualdad que antes no estaba presente en la zona lesionada.

Causas del desgarro muscular

  • Falta de flexibilidad
  • Lesiones mal tratadas
  • Un viejo desgarro
  • Fatiga muscular severa
  • Un esfuerzo muy violento
  • Entrenamiento excesivo o insuficiente

¿Cómo se tratan los desgarros musculares?

El tratamiento  dependerá de la gravedad que tenga el desgarro  y de la zona en que se presente la lesión. En el caso de los casos más leves, lo primero que tendremos que hacer será inmovilizar la zona . Durante los primeros 2 a 3 días lesión es muy importante mantener reposo y retomar lentamente los movimientos del músculo.

Una buena alternativa para aliviar el dolor  y reducir la inflamación de la zona es la aplicación de hielo. 

En el caso de lesiones de mayor magnitud el tratamiento puede ir acompañado de analgésicos y antiinflamatorios, cuestiones que vienen muy bien durante el proceso de recuperación.

Nueva técnica de recuperación

En los casos más graves, puede que sea necesario realizar técnicas intervencionistas (bloqueos) basados en ozono y en plasma rico en plaquetas en este caso acelera los tiempos de reparación de las lesiones musculares.

Volver arriba